I love the people I photograph. I mean, they’re my friends. I’ve never met most of them or I don’t know them at all, yet through my images I live with them.

Bruce Gilden

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Habitar en tu casa

El acto de hacer una fotografía se arma de verbos de significados duros, encuadrar, presionar, apretar, tirar, sacar. Pareciera que en su conjunto todo es cálculo, medida y fuerza para obtener fragmentos de la sucesión del tiempo, de una realidad que es detenida solo en la foto. De ahí que el asombro ante la sintaxis de la imagen sea aún mayor cuando se consiguen, por ejemplo, las dieciséis fotografías de la muestra “Habitar en tu casa”, de la fotógrafa cubana Ingeborg Portales

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Creation Art Center celebra el Día de la Tierra con exposición para reflexionar

Decía Nabokov "recordar la infancia es recordar la propia eternidad". La eternidad es una selección de 12 negativos que sobrevivieron a lo que llama sus muchos naufragios... 

https://www.diariolasamericas.com/cultura/creation-art-center-celebra-el-dia-la-tierra-exposicion-reflexionar-n4148619

Entre soñadores y desconectados 

Hay una dosis de nostalgia desplazada, una disidencia o una incomodidad latente con respecto a lo real, incluso una suerte de desconexión del aquí y del ahora y, por supuesto, un acceso instantáneo a las playas del sueño en el propio acto de salir de caza por la ciudad para atrapar estos animales mitológicos...

https://www.revistaelestornudo.com/sonadores-y-desconectados-ingeborg-portales-fotos/

Captar el vuelo de un pájaro

Apuntes sobre la fotografía de Ingeborg 

El ser humano es observado desde una exterioridad opaca. No carece de experiencia vívida o soñada, sino de ojo, mirada y visión transformadora. ¿Brota de esta carencia fundamental la necesidad de mirar, de ver y representar artísticamente esta convención llamada mundo? ¿En qué sentido, entonces, el acto de mirar es un gesto desesperado? Acaso sea un intento de detener, salvar, lo que fluye sin pausa hacia el fondo, hacia su centro y su fin. ¿Puede la mirada guiada por el asombro detener esta fantasmagoría revelada? Tal vez la mirada pone en juego la aprehensión del flujo de una instantánea, como lo hace la memoria histórica con los acontecimientos..

Este conjunto de fotografías de Ingeborg Portales, tomadas dentro de la ciudad contemporánea, parece probar el abandono de las percepciones caóticas. Con este hecho artístico se logra una apertura con el mundo circundante, un compás de espera: el ordenamiento del sentido.  

Mirar con ojos de fuego: despertar, recordar. Las imágenes nos miran y sólo nacen al ser captadas por la lente de la cámara. Es un ver distinto, en blanco y negro, porque con nuestros ojos invertidos, la mirada como cepo, estamos tan prisioneros en la subjetividad, donde únicamente se pueden representar formas monocromáticas; colores que, asimismo, exacerban el carácter dramático del mundo moderno. Ritmos claroscuros: seres encerrados tras las rejas, vistos tras los cristales; o, bien sorprendidos sin clemencia, en su cotidianidad, por esa lente curiosa cuyo reflejo es la menudencia del existir diario. Y más allá de este espejo pulido que nada refleja por sí mismo está la resistencia del ser. Como la pudorosa ninfa desnuda, algunas de las  imágenes no desean ser sorprendidas, y se incomodan por el sólo hecho de ser observadas.

Imágenes e historias fragmentadas en un fluir sin objeto ni fin predeterminado, las cuales se niegan a ahogarse en el devenir del olvido. Son los restos de algún naufragio, los vestigios corporales sorprendidos por el ojo humano. No son tampoco  estas fotografías un intento de diseñar una belleza congelada, en su aplastante nimiedad, en su terrible cotidianeidad; ni son el asomo de alguna fuente devolviendo nuestra imagen primordial. Historia: historias en su fluidez: restos vitales, arremolinados hacia un hueco oscuro, restos de sí mismo, historia personal que puede estar antes de un estallido.

La fuerza comunicativa de las imágenes de Ingeborg radica en el hecho de ser concebidas por una mirada alegórica, que marcha junto a las pequeñas temporalidades. Conciencia de oficio en el acto de mirar, puesta en juego de la propia subjetividad. Similar en algún sentido, a la búsqueda de la gran pintura de todos los tiempos: captar el vuelo del pájaro sin destruirlo, aprehender su cifra y armonía secreta. 

Ciudad de La Habana, Cuba 

29 de octubre de 2020

Nansen Humberto Tapanes

Licenciatura en Historia  Universal. Universidad de La Habana, 1995. Maestría en Estudios Interdisciplinarios sobre América Latina, Caribe y Cuba. Universidad de La Habana, 2012. 

Ingeborg Portales: intimidad de la luz en medio del bullicio

Alfredo Triff

Portales es grisista (se diría del fotógrafo que cultiva los tonos grises; el no-color para muchos). En Farbenlehere Goethe comenta el poder del espectro óptico en los sentimientos. Ingeborg, romántica al fin, discierne la tristeza de los grises: del gris lumínico, el fuliginoso, el plateado, el plomizo, el herrumbroso, el gris ascua, el gris de lava, el gris negrizco.

https://www.hypermediamagazine.com/arte/artes-visuales/ingeborg-portales/

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